Hola, me llamo Yaiza.
Mi historia es un poco fuera de lo normal. Lo digo primero por mi edad, tengo 44 años, estoy casada y tengo dos hijas.
Bueno, os contaré desde que conocí a mi marido, Luis.
Yo tuve una relación con 18 años, el tenia 6 más que yo. Se llamaba Enrique, y la verdad que sufrí bastante con él.
Fueron 2 años de sufrimientos continuos.
Fue mi gran amor, a pesar de lo mal que me lo hacía pasar.
Me hacía sentir fatal, pues decía que me quería, pero en cuanto tenia oportunidad se iba con otras. Había sábados que me los pasaba esperando a que me llamara.
Mis amigas me lo decían que le dejara, mi madre lo mismo, pero yo no podía, le quería tanto…
Lo intenté en alguna ocasión, pero volvía a llamarme y a camelarme de nuevo.
Conocí a una chica del barrio que me presentó una amiga común. Esta chica lo había dejado con su novio con el que llevaba 4 años. Era mayor que yo.
Un día en la discoteca…me convenció para que le dejara de una vez, tuve que tomarme tres cubatas para poder hacerlo.
A los 4 días era semana santa, y esta chica, Chari, tenía coche y tenía que llevar a sus padres a un chalet que tenían en un pueblecito; me pidió que le acompañara para no volver tan sola por la noche.
Pero estando allí pensamos regresar a la ciudad…coger ropa y dinero y regresar para pasar esos días allí.
Así lo hicimos, Chari conocía a gente de ese pueblo, y un amigo nos acompañó a una discoteca de un pueblo de al lado, donde estaban todos sus amigos.
Allí conocí a Luis, mi marido hoy.
Estaba borracho perdido estaban celebrando algo.
Desde esa noche que se pegó a nosotras como una lapa, nunca más nos hemos dejado.
Fueron 5 años de noviazgo, con sus altibajos como es normal, pero felices.
Nos casamos en Junio del año 1989. Todo salió de maravilla, perfecto.
Éramos tan felices que en la misma luna de miel quisimos ir ya a por nuestro bebé.
Tardé 5 meses en quedarme embarazada, cuando lo conseguimos tuve muchos problemas de embarazo… hasta que a los 7 meses mi hijo falleció.
Para nosotros fue un palo muy gordo la verdad. Era tan deseado.
Pasé por una gran depresión. Pero él siempre estuvo ahí conmigo para salir adelante.
Cuando pasó el tiempo requerido para volver a quedar embarazada, lo intentamos, y curiosamente tardé otros 5 meses hasta que lo conseguimos.
Este embarazo me lo llevaron desde el principio de alto riesgo. Y al fin conseguimos a nuestra primera hija.
Cuando Sonia tenía 2 años fuimos a por un hermano y llegó Sara. Éramos la familia más feliz del mundo.
Hemos pasado crisis fuertes debido a mi salud delicada que siempre he tenido que estar de hospitales y médicos. Pero gracias a Luís que me ha ayudado en todo hemos podido salir de ello con valentía. Le debo muchísimo a él.
Ahora llevamos casados 19 años y 24 juntos amándonos.
Pero ocurrió algo a primeros de año.
Él empezó a trabajar el verano pasado en otra ciudad y solo venia los fines de semana y cuando venia cada vez había más espacio entre nosotros. Era todo pura rutina.
En enero conocí gente en internet, e hicimos una quedada 11 personas. Éramos 8 chicas y 3 chicos, entre ellos uno que me llevaba muy bien con él antes de ir. Nos habíamos echo buenos amigos.
La verdad que yo ya sentía algo muy fuerte por él. Él lo sabia pues ya habíamos hablado de esto, pues yo lo estaba pasando francamente mal.
En mi vida sufrí tanto por algo así, incluso ni con Enrique, todo debido a que pensaba en mi familia y no podía controlar ese sentimiento.
Este chico es de los solteros, no tiene ningún tipo de ataduras. Pero no es ese el problema, el problema soy yo, que entré en una gran depresión, dejé de comer. En un mes adelgacé más de 7 kilos.
Tenía crisis de ansiedad…vomitaba… me ahogaba…y me pasaba todo el día llorando.
Mi marido me notaba muy rara y cada vez que venía a casa me encontraba peor.
Llegó el día de la quedada, unos días antes se me averió el coche y tuvo que ir a recogerme a la casita que habíamos cogido.
Al llegar le abrió la puerta este chico. Estuvieron hablando, todo muy bien.
Pero ahí mi marido notó algo, no me dijo nada.
Pasamos una semana muy mala los dos. Luis y yo.
Él pensando en que me pasaría y yo pensando en todo lo que me estaba ocurriendo.
Cuando llegó el siguiente fin de semana nos abrazamos de una forma fuera de lo normal en nosotros. Algo iba a ocurrir.
Al final se había dado cuenta de todo y lo supo.
El se ofreció a ayudarme en todo. Pero sufrió mucho, incluso aun tiene días que le viene de nuevo a la cabeza, y tiene dudas de si sigo con los mismos sentimientos. Aunque tuve que ir a terapia pues había llegado a un extremo mi depresión que ya no era persona. Todo el día pensando en el otro, me despertaba pensando en él, me acostaba pensando en el. Estaba enferma, llegué a pensar que yo no era normal, que me había vuelto loca y que eso no era amor. No podía serlo.
Aun estoy yendo a la psicóloga pero he tenido una mejoría bastante grande. Hace unos días decía que estaba ya curada…eso creí.
Mi marido me regaló un viaje para irnos los dos solos donde yo quisiera, nos fuimos a Italia. Fue un viaje inolvidable, es un encanto. Es mas ahora tenemos una pasión uno con el otro que ni siquiera de novios tuvimos.
Yo era una persona que ya llevaba tiempo que no me apetecía hacer el amor y desde que ocurrió esto y vi como mi marido me quiere, porque ahora sí me lo está demostrando y mucho.
De no ser apenas detallista, a venir con un ramo de flores cuando le apetece o un regalito.
Y no lo digo por los regalos sino por todo lo que me está ayudando a salir de esto.
A pesar de todo esto, llevo 3 días que parece que he tenido una recaída.
He recibido detalles mensajes del otro chico que según se suponía no le interesaba para nada. Solo mi amistad pero parece ser que ahora me echa de menos.
Esto me descoloca totalmente, porque la verdad no lo he olvidado, y lo que creía que no era amor. Estoy segura de que sí lo es.
Pero adoro a mi marido, es algo que no puedo controlar, pero ahí está.
Voy a volverme loca.
Mi historia llega hasta aquí.
Si tengo ganas algún día os contaré el desenlace, que espero sea estar con mi familia. Aunque también deseo estar con el otro.
Como deseo que esto pase de una vez…porque si no acabaré mal.