Un acróstico y unas cartas
Hola. Soy una chica de México. Les contaré mi historia.
Esto paso en un retiro realizado por la escuela. En ese encuentro yo tenía que dar un tema, acerca de nuestro interior etc. Ese día fue un 8 de octubre de 2006. Recuerdo que ese día nos tocaba inscribirnos en la lista de equipo organizador. Hacía frio, así que como yo soy bien friolenta, Marco me ofreció sus guantes. Él era el encargado de equipo técnico, así que a él teníamos que entregar nuestras pps para exponer nuestro tema, así que pues yo le estuve explicando… porque el tema que dábamos Angie y yo era el segundo. Recuerdo que me dijo “Espérate, no tan rápido”, lo que me causo risa, y así ya dimos nuestro tema. De ahí en adelante seguimos platicando.
Pasó el tiempo, empezamos a hablar de poemas, música y nuestros gustos que eran muy parecidos. Llegó la hora de la comida así que bajamos. En eso él me dijo que iba a subir a la sala de exposición a escuchar música de Charlie Zaa, mis amigas Angie y Pau, se dieron cuenta que había creado cierto interés por él, cosa que yo negué.
Regresamos a la sala de exposiciones y seguimos hablando entre tema y tema tanto que la coordinadora nos llamo la atención. Pero el caso es que él me pregunto mi nombre, el cual es Lourdes. Él dijo que me haría un acróstico (poema con las iniciales en forma vertical)
L
O
U
R
D
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Me enamoré, pero algo me impide estar con él
Cuando tenía como 10 años, conocí a un chavo un año mayor. El caso es que como convivíamos mucho me enamore de él. Así pasaron 2 años hasta que él le dijo a mi hermano que yo también le gustaba y mi hermano me dijo a mí. Me sentí muy feliz, pues yo a él lo quería mucho y le mandaba recaditos con mi hermano a la secundaria y él me mandaba cartas a mí. Pero mi mama me cachó y por miedo ya no le mandé nada. Así pasó un año, ya no me acordaba mucho de él, pero un día nos reencontramos en casa de una amiga y todo el amor que sentía por él volvió a nacer.
Un día vi que él trabajaba cerca de mi casa y pasaba por ahí sólo para verlo y pensaba que yo le seguía gustando. Otro día pasé con mi tía por donde él trabaja y ella me dijo: “Míralo, tan chico y ya con hijo”. Me quedé helada, no sabía qué hacer pues él era mi primer amor, un amor limpio. Yo no lo quería creer, pero en la secundaria todos le molestaban con eso y así ya lo comprendí.
Hace un año y medio de eso, ahorita tengo 15 años, él sigue siendo el amor de mi vida y como no podemos estar juntos me duele mucho y no sé cómo superarlo. Me duele tanto… Éste espacio es muy bonito para contar historias.
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Superando los obstáculos
Hola. Mi nombre es Carol.
En realidad esto es muy extraño para mí, pero aquí va. Yo ocupo el primer lugar en mi clase desde que tengo memoria, pero desde primero de secundaria llego un compañero nuevo. Para variar no le di importancia y lo ignoré. Para mi sorpresa, él me gano el primer puesto. Luego de eso, toda la clase extrañada. Nos dijeron “Carol esta así porque se enamoró”. La cosa es que ni yo misma sabía.
Los profesores al ver que bajaba mi rendimiento me hicieron sentar a su lado, pero fue peor porque peleábamos y siempre competíamos. El hecho es que sin darnos cuenta nos hicimos más unidos, me contaba todo, incluso me dijo que se enamoró de mi mejor amiga y yo como tonta le creí y le quise ayudar.
Al final hice que ella fuera su novia y yo ni cuenta de que quería darme celos hasta que una de mis amigas me abrió los ojos y me dijo lo que ocurría. Yo no lo creía, pues fuimos amigos por tres largos años. Luego de eso, yo me aleje de él. Lo traté mal e incluso traté que me odiara, pero no lo logré. Hasta que él terminó con mi amiga y también se alejo. Pero no tardé en darme cuenta de que me enamore de él y que no podía soportarlo, así que trate de cambiarme de colegio. No funcionó porque convenció a mis padres de que era mala idea y no me dejaron,
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La dejé marchar y ahora no dejo de pensar en ella
Hola. Mi nombre es Juan Manuel y tengo 27 años. Mi historia es una casi tipo de telenovela. Es rara. Cuando platico con mis cuates me dicen que estoy loco, pues la verdad puede ser cierto pero mi locura viene de tiempo atrás. Ahora me encuentro casado con un hijo maravilloso.
La historia comienza cuando tenía 17 años, o sea, un buen tiempo. Conocí en la empresa de mis padres a una niña hermosa de 23 años. No sé qué me gustó de ella, pero algo me impresiono mucho. Su nombre es Irene, vamos a dejarlo hasta ahí. Así la llamaremos.
Bueno, resulta que empecé a tratarla. Yo, ilusionado como cualquier chamaco de esa edad. Pasó el tiempo y la invité a salir y accedió, de ahí se dio todo poco a poco. Salimos varias veces, imagínense como anda como todo un hombre crecido hasta el cielo. Pues imagínense, una señorita le hace caso a un adolescente. Todo continuaba normal hasta un momento, pues la inmadurez tenia que ganar. Así es, mi inmadurez llegó a determinar el termino de esta relación.
Ella quedo ilusionada, me quería un buen no se imaginan hasta que grado, pero por mi orgullo, mi indiferencia, mi altivez y soberbia pues poco a poco la dejé aunque no sabía que por adentro la quería un buen. Pues así siguió el tiempo, nos veíamos de vez en cuando y platicábamos.
Es una historia larga, pues aún así en 2008 sigue ella viva dentro de mí, pero demasiado
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Espero sacarlo de mí y que me deje en paz
Nunca he hecho algo semejante, quizás la necesidad de sacarme esto del pecho me hace hacer esto.
Tratare de ser breve así no se me duermen, ja, ja.
Me había mudado de la ciudad al campo, bueno un pueblo, por decisiones de mi madre. Comencé mi nuevo año escolar en un colegio rural lejos del pueblo en el que recientemente estaba habitando, en el grado éramos 9 alumnos conmigo.
Y como en todos los lugares, sin importar que haya dos o una persona nunca falta el “Don Juan”.
Como era nueva y era una zona rural, o sea muy poca variedad de gente, mi llegada llamo la atención de la mayoría de los chicos. En mi grado había ese don Juan del que les hablo. Sinceramente no era de mi interés, ya sabia que era un mujeriego y que iba a mentir a toda costa con tal de tener un nuevo nombre en su lista de conquistas. Ya para ese fin de año escolar ya sentía cosas hacia él, pero no lo hacia notar ni siquiera a mi.
Nunca creí en el amor, y como fui confidente de varias personas más grande que yo, absorbí sus aprendizajes como mías. Sabia que el amor solo trae sufrimiento, y así fue.
En un baile cedí a él un primer beso, en ese entonces él ya me juraba amor eterno (octubre de ese año) y yo le juraba indiferencia absoluta. Me prometió que después de ese beso no buscaría mas nada conmigo, pero
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Mi historia de desamor prohibido
Mi historia de amor es algo compleja, es la historia de un amor que me ha dejado huella.
Todo comenzó el verano pasado, cuando mi mejor amiga me presentó a un grupo de jóvenes misioneros de la parroquia, que venían a “misionar” mi pueblo. A decir verdad, nunca fui demasiado religiosa hasta entonces. El primer día no entendía qué estaba haciendo yo en ese lugar, con gente que no conocía que adoraban a la imagen de la Virgen. Yo, que entonces tenía 17 y las hormonas bastante alteradas, hice uso de mi don detector de chicos. Miré hacia un lado, miré hacia el otro. Nada. Mi amiga me había hecho conocer a un grupo de chicos, porque ella estaba embobada con uno de ellos, ¡y yo no veía nada! Casi a punto de darme por vencida, y convenciéndome a mí misma que probablemente no volvería a verles, le vi…o mejor dicho los vi…unos ojos azules que me quitaron el aliento varios segundos… uno de los misioneros, Pablo, a quien no había visto antes venía hacia mí con una sonrisa de oreja a oreja. Pero su sonrisa no me llamó la atención; fueron sus ojos.
Decidí quedarme un rato más con los chicos, y ayudarles a recoger. Sí, al final me acabaron cayendo bien y todo. Al día siguiente volví a la parroquia a verles, ya que, pese a que me atraía Pablo, el resto me cayeron súper bien. Y estuve con ellos hasta que se tuvieron que marchar. Lo pasé
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Un amor con esperanzas
Digamos que mi historia de amor no correspondido empieza aquí. mi nombre es Elizabeth, tengo 18 años, siempre fui una persona muy seria, tímida, y no me gustaba mucho hablar con hombres, me sentía rara al hacer amistad con hombres, aunque a veces no me gustaba hacer amistades con mujeres.
Cuando estaba en 3er semestre de preparatoria digamos que no tenía muchos amigos. Solo tenia un amigo con el cual me llevaba muy bien, era Aarón, estaba en 5to semestre, aunque yo no sabia que al principio que el era amigo de Juan y de Edward, pero después me entere que eran amigos.
Ese día, mientras estaba en Facebook, encontré a alguien, lo agregue y empezamos a hablar. Pronto nos hicimos muy buenos amigos, luego él me dijo que iba a la misma preparatoria que yo, y quedamos de vernos un día. Cuando fui a la preparatoria, ahí nos vimos y hablamos, él se llamaba Juan y estaba en 5to semestre; nos hicimos muy buenos amigos, teníamos mucho en común, siempre lo esperaba muy temprano y hablábamos, como era común en nosotros.
Luego después de dos meses de vernos, el me presento a alguien que cambiaría mi vida para siempre. Se llamaba Edward, estaba en 5to semestre, aunque él era muy serio y callado coincidimos en el tipo de música que escuchábamos, empezamos a hablar…
Pasaron los días y todo fue normal. Yo no sentía nada por el en ese entonces, pero luego me empecé a sentir segura con él,
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La eterna soñadora y su príncipe azul
Lo que puedo decir de mí es que soy una chica bajita. No soy delgada, pero tampoco una obesa mórbida, algunos me consideran bonita, curso 2° año en la preparatoria y soy buena estudiante. Yo no sé si lo que voy a relatarles a continuación pueda ser considerado una historia de amor, de hecho estoy un 99% segura de que no lo es, pero realmente necesito consejos, porque mis amigas no han pasado por alguna situación parecida y no me entienden.
Como les decía curso 2° año, nunca he tenido novio y hace muchos años que no me gusta ningún chico, pero este año vi a un chico tan, pero tan lindo que me enamoré de él, sólo por la vista, por supuesto. Él va en tercero, cuando me imagino bailando con mi príncipe azul, me lo imagino a él, porque es el retrato de mi chico ideal.
El problema es que yo soy muy soñadora, sé que nunca pasará, pero sigo pensando en él, lo que pienso es que esto de tener un amor platónico es patético, pero va más allá de mí.
Seguramente piensan en que debería hablarle, pero soy tímida para ese tipo de cosas, puedo hacer el ridículo, pero incapaz de acercarme a él.
Esperando su comprensión con esta patética soñadora y algo que me ayude a dejar esto del platino.
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Mi gran amor estaba enamorado de mi amiga
Todo comenzó cuando yo tenía 15 años. Conocí a un chico el cual en el principio me caía mal solo porque era muy patudo. Luego de un tiempo lo fui conociendo y yo creía que el me quería por su manera de ser conmigo. El me abrazaba, me hacia reír y eso me encantó. Además a el le encantaba que yo estuviera con el. Cuando todo eso paso me di cuenta que iba a ser mi chico, el de mis sueños, el que yo siempre había esperado. Me había enamorado de el.
Todo fue muy lindo, pero el no sabia lo que yo sentía por el. Un día cuando estaba dispuesta a decirle lo que sentía por el se me cruzo la típica pregunta “¿quién te gusta?”. El me dijo- te lo diré pero espera un tiempo, por favor-. Yo, conforme con su propuesta, me fui muy feliz. Desde que le pregunte eso el siempre me saludaba y se despedía de mi con el “besito en la mejilla”. Yo, en ese momento, me sentía la mas afortunada y creía que todo iba a funcionar. Cada día que lo veía y cuando hablaba con el lo quería cada vez mas. Yo nunca había sentido tanto amor por un chico, se notaba que el estaba hecho solo para mí y para hacerme feliz. Luego iba pasando el tiempo y yo todavía no le decía todo lo que yo sentía por el. Lo único que yo siempre le pedía era que nunca dejara
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