Amor a escondidas

Mi historia comienza un 31 de octubre: Halloween. Yo ya lo conocía, casi no hablábamos nada. Íbamos en el mismo grado, pero en diferente salón. En la prepa, ese día había una fiesta típica en la escuela, donde teníamos que ir disfrazados. Él iba de duende y yo de policía “sexy”. En ese tiempo acababa de terminar con un novio que me daba muchos problemas y un amigo me estaba pretendiendo, entonces ese día me la pase con mi amigo, y a él no lo tome en cuenta porque estaba sentado con una amiga. Ella me tomó una foto con mis amigos y después él me agregó a Facebook.

Hablábamos muy poco, pero cada día me gustaba mas. A él le gustaba otra de su salón, pero tenían muchos problemas y poco a poco me fui ganando su confianza. Cuando me contaba cosas de ella le decía cosas negativas para que le dejara de gustar y, sí, funcionó. Yo ya sabia que lo quería para mi e hice todo lo posible por conseguirlo.

Todos los días hablábamos, siempre estaba al pendiente de que se conectara. Yo era la que le hablaba primero, hasta que un día él empezó a hablarme primo. Después hacíamos bromitas de “me gustas, eh no es cierto… no si me gustas un poco”. Parecíamos niños hasta que un día realmente nos dijimos la verdad y resulto que sí le gustaba.

El nuestro fue un romance por Internet, ya que estábamos en vacaciones -no recuerdo cuales-. Él y yo habíamos reprobado una materia, así que entramos dos semanas antes de lo normal para recursarla y ahí nos mirábamos, siempre nos buscábamos. Yo siempre buscaba la manera de insinuarle que me gusta y que quería andar con él, pero sus amigas me decían que él era muy decidioso, que siempre está quedando con una mujer y nunca les pregunta que si quieren andar y eso la verdad si me desmotivaba un poco, pero no me rendí.

Un día aproveche el mentado 11:11 y le dije “pide un deseo” y así fue. Él pidió su deseo y yo pedí el mio. Le insistí una semana para que me dijera cual fue su deseo, hasta que me lo dijo, y fue que no quería que lo nuestro terminara. Entonces me pidió que fuera su novia. Yo claro que acepté y en cuanto mi mama paso por mí se lo dije. Estaba muy feliz, fue mi primer novio “serio”. Pasamos nuestro recursamiento y cuando empezaron las clases todo mundo se preguntaba “¿Cuándo pasó eso?, ¿cuándo se conocieron?, ¿cómo es que estuvieron quedando?”.

En menos de un mes nos dijimos que nos amábamos y era cierto porque yo no lo quería, lo amaba tanto que en tan poco tiempo se convirtió en todo para mi y yo para él. Nunca nos separábamos, cada receso estábamos juntos, siempre hablábamos por Internet, por teléfono, nos escribíamos cartitas cada vez que cumplíamos meses. Amaba esa relación.

Un día se nos ocurrió la brillante idea de tener relaciones en un salón. Lo miraba muy divertido, muy excitante, muy no sé… y nos cacharon. No nos corrieron de la escuela, pero si mandaron a llamar a nuestros papas y, pues ya sabrán. Yo me fui de mi casa, tenia 17 años, después regrese y fue lo peor. No podía verlo, no podía hablar con el, no podía llorar frente a nadie. Lo extrañaba tanto…

Cuando mandaron a llamar a mis papás yo ya sabia lo que iba a pasar, así que hable con él y le dije que no tenia caso seguir con esta relación, que mis papas no me iban a dejar, me iban a encerrar e iban hacer lo imposible para que no lo viera. Él no aceptó. Me dijo que me amaba y que nadie nos iba a separar. Tuvimos tantos problemas…

Cuando regrese a la escuela ya casi todos sabían lo que había pasado, pero no me importaba. No me daba vergüenza, estaba feliz porque seguíamos en la misma escuela y juntos y ahora nuestro romance era a escondidas.

Pasó un año, un año “de novios” sin salir con él nunca. Éramos novios en la escuela y por teléfono y a veces Internet. Ya estábamos acostumbrados. Hacías cualquier cosa por pasar mas tiempo en la escuela. Un día yo le pedí tiempo, sentía que ya no era lo mismo, que era costumbre o que era solo quererle dar la contra a mis papas, y en ese tiempo el conoció a otra. Después él me dijo que necesitaba tiempo y yo sabia que algo estaba mal y le dije: “A ti te pasa otra cosa”.

Estaba en lo correcto. Le pasaba otra mujer. Me dejó por ella y yo lloré tanto, me deprimí, le rogaba porque volviera, le lloraba, le suplicaba, perdí mi orgullo, mi dignidad, perdí todo por quererlo recuperar y nada funcionaba. Bajé mucho de peso, vomitaba, no comía, no dormía, y cuando dormía tenia pesadillas de el. Fue un trauma de verdad, tuve que tomar pastillas para dormir, para tranquilizarme, sentía que ya había muerto y solo mi cuerpo andaba por ahí, sin razón de ser.

Cuando paso esto me di cuenta que en verdad lo amaba, que no era mi “capricho”, no era darle la contra a mis papas. Yo lo amaba y no tenía más que dos opciones: dejarlo ir o luchar por el, y decidí luchar por él.

Un mes, que fue el mes mas largo de mi vida, el mas doloroso, hice todo para que regresara hasta que ya no supe que hacer. Hablé con él y le dije que lo amaba, pero que ya no sabia que hacer para recuperarlo y que aunque me doliera tenia que dejarlo ir. Después él me buscó y me dijo que él también me amaba, que era un tonto, que lo perdonara. La dejó y yo rápidamente regrese con él.

No me importó todo lo que pasó, yo solo quería estar con el y tuve la oportunidad de hacerlo y la tomé. Sin pensarlo, mis papas se enteraron de todo lo que pasó y lo odiaron más. Me tuve que volver a ir de mi casa, pero ahora de 18 años no podían hacer nada. No me podían obligar a regresar, pero pensándolo bien, tenia que estudiar terminar la universidad para poder estar bien con él.

Ahora regrese a mi casa, estoy estudiando medicina y sigo con él a escondidas. Una niña en universidad con un novio a escondidas, ¿quién lo diría no? Él es muy diferente, sabe que le costará trabajo recuperar mi confianza, pero poco a poco se la esta ganando, lo sigo amando y sé que él me ama y no lo dejaré. Gracias por dejarme compartir mi historia de amor con ustedes.

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