Aún me gusta

Mi historia quizás no sea la mas conmovedora, pero es algo que me ha traído un poco mal anímicamente. Yo el año pasado iba en primero y por medio de una amiga que iba a clases de violín, ese año conocí a un chico que iba en tercero. Su nombre era Jorge. Una de las amigas de mi amiga no le caía bien, es más, hasta hoy lo odia, porque según ella dice que es un pelado o psicópata. ¿Por qué? Ni idea.

La cosa es que por una pelea, torpemente ridícula, de la cual no tenia culpa alguna,dejamos de juntarnos. Mejor dicho, ella dejo de juntarse y de hablarme a mi. Por ende, me acerque mas a Jorge. A él le interesaba mi amiga (con la que discutí). Entonces comenzamos a hablarnos y nos acercamos mucho, hasta nos hicimos buenos amigos.

En eso pasan los meses y era una interacción mutua. Lo pasábamos bien, él me abrazaba y me saludaba constantemente con un beso en la mejilla y, como yo no estaba acostumbrada a ese tipo de cosas, comencé a sentirme extraña. Pero sólo lo quería como amigo, nada más.

A los meses después se soluciona el problema que tuve con mi amiga y volvimos a lo de antes. Luego, cuando termina el año, durante las vacaciones de verano solo hablamos por Facebook. Ni nos veíamos como cualquier día y cualquier conversación normal que teníamos entre amigos. Salió un tema del cual el comenzó a insistirme con una pregunta durante una semana entera, que era: “Oye, ¿yo te gusto? Pero dime, ¿te gusto?” Tal era su persistencia que terminé diciéndole que sí y me dijo qué pasaría si yo te besara. Yo me quedé como reavergonzada y no savia que decir. La verdad era que me había gustado y yo no se lo había querido decir por miedo, tonto, pero cierto.Yo, por molestar, le dijo: “Ya ¿y yo te gusto igual?” y me dijo que si. Yo, como sin saber qué decir, le respondía una basura (literalmente).

Luego, cuando faltaban dos semanas para entrar al liceo, me dijo que le gustaba a alguien mas, que lo sentía y yo como inexpresivamente me encontré en ese instante, sólo le dije “No importa, está bien, solo seamos amigos”. Y así quedamos.

Hasta que lo vuelvo a ver este año (2013) y me pone mal el recordadarlo todo. Pero qué le vamos a hacer, sólo somos amigos. Él ahora va en cuarto y yo en segundo. Las diferencias son demasiado grandes, pero ahora me evita de cierta forma. Antes me saludaba con un abrazo y un beso en la mejilla y ahora con suerte me da la mano para saludar. Yo soy quien le insiste y le dice que lo que hizo fue cruel y él me dijo que me saludaba de esa forma porque si lo hacia como antes sabía que yo sufriría mas. La verdad, fue y es muy difícil, porque aunque yo ya no le guste me dejó bien enganchada, por así decirlo. Y aún me gusta, me gusta demasiado.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *