Me enamoré, pero algo me impide estar con él
Cuando tenía como 10 años, conocí a un chavo un año mayor. El caso es que como convivíamos mucho me enamore de él. Así pasaron 2 años hasta que él le dijo a mi hermano que yo también le gustaba y mi hermano me dijo a mí. Me sentí muy feliz, pues yo a él lo quería mucho y le mandaba recaditos con mi hermano a la secundaria y él me mandaba cartas a mí. Pero mi mama me cachó y por miedo ya no le mandé nada. Así pasó un año, ya no me acordaba mucho de él, pero un día nos reencontramos en casa de una amiga y todo el amor que sentía por él volvió a nacer.
Un día vi que él trabajaba cerca de mi casa y pasaba por ahí sólo para verlo y pensaba que yo le seguía gustando. Otro día pasé con mi tía por donde él trabaja y ella me dijo: “Míralo, tan chico y ya con hijo”. Me quedé helada, no sabía qué hacer pues él era mi primer amor, un amor limpio. Yo no lo quería creer, pero en la secundaria todos le molestaban con eso y así ya lo comprendí.
Hace un año y medio de eso, ahorita tengo 15 años, él sigue siendo el amor de mi vida y como no podemos estar juntos me duele mucho y no sé cómo superarlo. Me duele tanto… Éste espacio es muy bonito para contar historias.
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En todos estos años, jamás deseé estar con nadie más
Hace trece años conocí al hombre de mi vida.
Antes de conocerle nunca creí en el verdadero amor.
Llevaba once años en pareja con un hombre, un buen hombre al que quería y con el que hoy en día mantengo una buena amistad. Pero querer y amar no es lo mismo. Nunca le amé, es fácil confundir un sentimiento con otro, sobretodo si lo desconoces.
Así estaba yo, buena vida, estabilidad…y apareció él. Lo supe al instante. Fue el momento en el que comprendí la diferencia entre amar y querer.
Él era casado y con familia y eso yo lo respetaba sobre todas las cosas, pero aún así comenzamos una relación prohibida, sin prisas, ni presiones, nos veíamos cuando podíamos. Estábamos tan seguros de que lo nuestro era autentico que no nos agobiamos y confiábamos en que el tiempo lo pondría todo en su lugar. Sus hijos aún eran pequeños y muy apegados a su padre.
Yo dejé a mi pareja. No era justo para él, yo le quería y quería que fuese feliz.
Por motivos laborales debí mudarme al extranjero. Nos veíamos una vez al mes, era muy poco pero no teníamos alternativa y lo disfrutábamos al máximo.
Así pasaron nueve años. Hace dos, volví a España, por motivos laborales también.
Podíamos vernos más a menudo, al estar yo más cerca y sus hijos estar más crecidos.
Para resumir, hoy estamos juntos, sus hijos ya son grandes y comprenden e incluso admiran a su padre por haber aguantado todos
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Dios recompensa a aquel que sabe esperar
Yo tenía 15 años y el 19.
Cursaba el 3 grado de preparatoria, mi mejor amiga (Katty) se enamoro perdidamente de un muchacho (Álvaro) de 4 grado y trataba por todo los medios que el le hiciera caso. Yo la consolaba cuando Álvaro le hacia un desplante o simplemente no la pelaba hasta que un día pose mis ojos en su amigo (Gato). Sinceramente, quede perdidamente encantada con el, no se si fue amor a primera vista pero yo lo vi y quede hipnotizada, sin embargo no quise acercarme a el.
Katty que me conoce tan bien lo noto y me decía siempre que le hablara, que fuera y lo buscara. Yo no sabia que hacer. A mi el me gustaba mucho pero como no lo conocía no quería lanzarme, así no mas quería conocerlo primero. De vez en cuando el entraba a nuestra aula para hablar con un amigo (Alvin) que teníamos en común y fue por medio de Alvin que logre establecer una comunicación con Gato y entre mas lo conocía mas me gustaba. Pasaron muchas cosas. Gato es muy hermético y desconfiado, sin embargo cuando hablaba conmigo me mostraba que el confiaba mucho en mi. Yo me mantuve al margen con el, tratando de disimular mis sentimientos (aunque en toda la prepa sabia que yo moría por el).
Un día me llene de valor y le comente a Katty que le iba a decir a Gato que me gustaba. Al cruzar el jardín de la prepa lo encontré a el
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Amor más allá del horizonte
Todo comenzó con un sueño. Un día me desperté de un sueño en el que vi un hombre a mi lado. El lugar donde estábamos también era desconocido para mí, él me hablaba de la vida y lo sagrado que era todo, vi caballos a nuestro alrededor, muchas rocas y tierra, su largo cabello rozaba mi piel con el viento, sentí una paz inmensa a su lado, una esencia como si nuestras almas fueran una. Nunca imaginé que ese sería el comienzo de todo. Aunque al principio no le di mucha importancia a aquel sueño, algo sentía dentro de mí, algo nuevo y me sentía nerviosa de algún modo. Sentía que necesitaba salir, hacer un viaje, le estuve dando vueltas a una bola del mundo que tengo, cerré mis ojos, señalé con mi dedo y dio a una zona de USA: Arizona.
Al principio me quedé confusa pues realmente ni tenía pensamientos de ir allí, me apetecía más viajar hacia otro lugar, por ejemplo a la India, irme de voluntaria o hacer algo así, y continué sin darle importancia. Días después, un domingo en el que me sentía un tanto sola, un amigo me dijo, me escribió diciéndome: “escucha este grupo”. Me envió un link de una página donde muchos grupos se promocionan y en el que puedes conocer gente, estuve escuchando y después sin saber por que me dije: “ya que estoy en esta página, quizás encuentre a alguien para practicar mi inglés” y al darle a buscar, me
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En ocasiones hay que ser un poco desconfiados
Hola… me alegra que sus historias hayan tenido final feliz a diferencia de mí.
Al igual que ustedes encontré un amor cibernético. Éramos de la misma ciudad, estuvimos un tiempo chateando, intercambiando fotos y todas esas cosas, las conversaciones con el eran fabulosas desde un primer momento nos compenetramos de una manera que a veces ni yo misma comprendo. Así paso un tiempo hasta que decidimos conocernos.
En ese momento comenzamos una relación. Pasábamos mucho tiempo juntos, me buscaba en mi trabajo, salíamos a comer con frecuencia, íbamos a sitios nocturnos, en ocasiones pasaba varios días seguidos conmigo, después de trabajar nos volvíamos a encontrar y cuando no estábamos juntos nos conectábamos y pasábamos horas y horas hablando de lo queríamos que fuese nuestra vida juntos. En ocasiones se me hacia casi la hora de irme a trabajar. O sea, pasábamos la noche entera chateando. Así pasamos exactamente un año y ya pensábamos en formalizar la relación.
Hasta que un día -y por cierto el peor de toda mi vida- me llega al celular un mensaje suyo, pero no era para mi, simplemente se equivoco de numero. Yo le pregunto qué pasaba, que a que se debía ese mensaje porque era obvio que no era para mí. Evadía las respuestas y así estuvimos por un rato hasta que no recibí mas respuesta de el. Al ver que no me respondía decido llamarlo, cuando me contesta mi mayor sorpresa es que me contesta una mujer… era la enfermera de un hospital
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El amor que te tuve fue de lo más sincero en este mundo
Nos conocimos en poco tiempo, solo hubo chipas de amor mas no el amor en si, aunque sentíamos que nos amábamos el uno al otro con todo nuestro corazón y alma. Tuvimos una jornada y una noche espectacular e inolvidable. Nunca olvidare su sonrisa, su encanto y su ternura que me impresionaron, pues era tanta su belleza interior como la que reflejaba hacia el exterior. Las ganas que tenía de besarla y abrazarla eran enormes pues mi corazón era como un imán que me gritaba que tenía que estar a su lado.
Yo estuve rogando por su amor y cariño muchas veces hasta que un día inesperadamente me dijo que me amaba, cosa que me hizo realmente muy feliz, pero ese día ella partía de viaje y no volvería a ser lo mismo. Tras unos días sin tener contacto con ella, ella sufre un accidente que la dejaría con solo unas semanas de vida y devastada emocionalmente. Si bien ella fue fuerte al principio, parecía que ella perdía las fuerzas poco a poco y se desvanecía.
En cuanto a mí, sentía mi corazón destrozado junto a mis ilusiones junto a ella. Mi dolor era inmenso, mas no podía preocuparme por mi mismo, pues ella estaba en la peor de las situaciones y me partía el alma la impotencia al no saber que hacer para hacerla feliz en sus últimos días de vida, ni en como animarla y ya ni siquiera en como sacarle una de esas sonrisas que aceleraban los
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Lo amo y lo seguiré amando el resto de mi vida
Mi historia es como todas. Hay amor, llanto, tristezas, alegrías, pero sin duda alguna hay amor.
Era un día cualquiera, estaba en la secundaria, con mi mejor amiga- mega loca mi amiga, pero hermosa- y no recuerdo como salio la platica, pero me comenzó a platicar de su primo Andrés. Me contó que era el peor mujeriego del mundo, su vida se basaba en chicas, sexo y alcohol… al mencionarme todos los defectos de el lo odie inmediatamente, me daban ganas de golpearlo, en fin. Un día me lo presento. Era el tipo muchacho alto bien parecido que tenia a cualquier muchacha a sus pies, pero claro yo seria la excepción. Platique con el pero sin dejar el odio atrás que sentía por el, pero al pasar los minutos, horas, me di cuenta que teníamos demasiadas cosas en común, claro menos lo de las chicas sexo y alcohol…
Pasaron semanas, y descubrí que era un maravilloso ser, solo que era un poco testarudo y egocéntrico, pero igual, era un conocido mas, pero yo comenzaba a sentir algo especial por el y lo odie por eso, por que cada día que pasaba, cada día que hablaba con el lo empezaba a querer, hasta punto de llegar a amarlo como a nadie. Pero era chica, tenia 13 años. como alguien como el de 16 años tan perfecto, tan bello que se iba a fijar en alguien como yo, una chica que se esconde detrás de los libros, la clásica muchacha que quiere
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No es otro amor de verano
Mi historia tiene lugar en Pinamar. Mi mejor amiga, Luna, tenía una amiga en la capital que vendría todas las vacaciones a mis playas, Maia. Yo era un estúpido y me creía el más fachero. Pensé que cuando llegara la iba a conquistar, pero no fue así. Cuando Maia llegó, se enamoró perdidamente de un amigo mío. El viernes de la primer semana se pusieron de novios y me dolió muy adentro. Quería llorar. Casi ni la conocía, yo lloraba porque lo había preferido a él. Pero mi amigo era más estúpido que yo y siempre le decía que no quería salir ni besarse en público. Es más, Maia era virgen y se lo dijo a él. Quiso hacerlo por primera vez y le dijo que iban muy rápido.
Cuando pasaron tres semanas se pusieron de acuerdo para cortar. Ella estaba muy mal y la fui a consolar. Ella tenía algo que las otras chicas no; era independiente y graciosa. Además de muy linda, con pelo negro y ojos verdosos. Lo quise negar por un tiempo pero después no pude negarlo más; estaba enamorado. Se lo dije a Luna y ella se lo habrá contado a Maia porque una tarde, yo estaba en una parte aislada de la costa y vino y me besó. Ahí mismo nos oficializamos como pareja y pasamos mucho tiempo juntos. Algunas veces nos peleábamos, pero con un beso las cosas se arreglaban.
Era el último mes que se quedaba en Pinamar y decidí hacerle una propuesta.
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Estamos juntos y con planes de boda
Hoy tengo 20 años y cada vez que recuerdo esta historia, me estremezco. Parece increíble, pero sigo enamorada del mismo chico con el que estuve hace 5 años. Mucha gente no lo entenderá o dirá que son cosas de niños, pero yo estoy segura, era amor verdadero.
Todo comenzó un mes de octubre. Yo fui a una fiesta en casa de un primo de una amiga, me enrollé con ese chico y empezamos a salir. No fue una gran relación, estuvimos unos meses pero de ahí conseguí lo mejor de mi vida. Después de un tiempo me presentó a su mejor amigo, Dani, él es el hombre de mi vida. Nos pasábamos horas chateando y hablando por teléfono, nos contábamos todo y ya casi no hacía ni caso a mi pareja, quién empezó a sentirse celoso. Corté la relación, ya que la veía una tontería, justo antes de verano. No tenía acceso a Internet y la relación con Dani se enfrió.
Poco después, en Septiembre, volvió a retomarse nuestra amistad, a pesar de estar en contra de su mejor amigo. Un día se declaró y descubrimos que nos queríamos mucho. Decidimos quedar a solas, ya que quedábamos sólo en grupo muy de vez en cuando. Ahí comenzó una gran historia de amor.
No todo fue de color de rosas, los dos luchamos contra viento y marea para seguir juntos. Mis padres se oponían y hacían todo lo posible por que no le viera, sus amiguetes del barrio inventaban historias, su
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Empezó en unas vacaciones
Mi historia comenzó en México, en donde yo vivía. Cuando fui de vacaciones, tan sólo pensaba en pasármela bien y en divertirme en compañía de mis amigos y mi familia.
Por azares del destino, un día yo me fui a pasear a la plaza principal y ahí me encontré con un amigo el cual me presento a su amigo que trabaja fuera del lugar y pasa cortas temporadas ahí. De principio me cayó muy bien el chico, era de esas personas que te inspiran confianza una vez los conoces mejor. De repente me empezó a gustar y platicábamos muy bien ya que ambos teníamos muchas cosas en común.
Un día del mes de agosto, mi sueño fue interrumpido por un sonido demasiado fuerte, pero muy bonito. Al principio pensé que se trataba de mi radio ya que yo acostumbro a dormir con música, pero descubrí que mi radio estaba apagado. Después me levante y empecé a buscar de donde venia toda la música, cuando volteo a ver a la ventana de la cochera… ¡y veo a unos músicos parados en frente de mi casa!
Yo estaba muy emocionada ya que en frente de ellos se encontraba este chico que a mí me empezó a gustar, cantando varias de las canciones que a mí me encantan. Salí y todo sonaba tan bonito que si fuera por mi yo me quedaba allí con él el resto de la noche.
Pero bueno después de un buen tiempo afuera llego la hora de la
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