Trece años de espera
Cuando fui niña yo vivÃa con mi madre y mis hermanos, era la segunda de 5 hermanos y todos eran hombres. Vivà en una cuidad al norte de Perú llamada Trujillo.
Un dÃa a la edad de 7 años, recuerdo que fui a hacer unos mandados que mi madre me habÃa ordenado. Saliendo del condominio donde vivÃamos, note un camión de mudanzas, me asombré y me acerque a ver quien se habÃa mudado a alguno de esos departamentos que estaban en venta.
Como mi madre me dijo que no tardara, fui corriendo a la tienda donde vendÃan los abarrotes para el almuerzo. Al regreso me volvà a acercar al camión para ver quienes eran, cuando de pronto noté a unos niños como de mi edad que estaban jugando en el patio del condominio. Me acerqué a ellos para que me pudiesen ver y asà yo también pudiera verlos. Eran unos parecidos a españoles, blancos como la leche y con los cabellos castaños que brillaban con la luz del sol.
Con el tiempo mi madre ya se habÃa vuelto a casar y nos mudamos a Lima, los deje de ver por un año y medio. Ambos crecimos fÃsica y mentalmente, y cuando regresé lo noté. Ya tenÃamos cada uno como diez años algo asÃ, jugábamos mucho andábamos todo el dÃa por la calle o hablando de cosas que no le encontrábamos sentido, mas que todo mi amistad era muy grande con Jorge Pablo. Él era el mas grande y tan solo
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El amor es más fuerte que cualquier otra cosa
Me llamo Karla y tengo 16 años. Conocà a Katito cuando tenÃa 9 años. Katito es mi novio ahora. Él estaba en el mismo curso que yo, pero yo no le daba ni la más mÃnima importancia. Resulta que yo tuve que salirme de ese colegio por el hecho de que nos tuvimos que ir a otro lugar a vivir y asà pasaron los años.
Cuando yo tenÃa 14 años, volvà a ese barrio. La verdad es que yo ni me acordaba de él. Luego me di cuenta de que él vivÃa frente a mi casa. La primera vez que lo volvà a ver, fue en la venta. Cuando lo vi me sorprendió muchÃsimo. Él estaba más grandote y más lindote. Bueno, pero aún asà no me gustaba. Yo estaba con un chico llamado Yancarlo y la verdad es que él me gustaba muchÃsimo. Asà que con Katito ni al caso.
Pasaron los meses y una noche su hermana me hablo. Nos hicimos muy buenas amigas hasta ahora. Ella me hablaba de él, pero yo ni idea. Pasó el tiempo y hasta que un dÃa lo conocÃ. Él fue a mi casa y como en mi casa siempre nos juntamos muchos amigos, pues esa noche el también se junto al grupo. No la van a creer, pero él se convirtió en unos de mis mejores amigos. Siempre parábamos juntos, yo conocà muchas cosas de él y él de mÃ, pero yo ni idea yo sólo lo querÃa como amigo porque
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Mi amor no ha cambiado en 23 años
Todo inicio un 11 de junio de 1983, eran aproximadamente las siete de la noche habÃa llovido y fue entonces cuando conocà al hombre que robarÃa para siempre mi corazón (BI_LET), como se dice amor a primera vista. Esa noche no deje de pensar en cuánto me habÃa impresionado aquel chico de sonrisa franca y mirada profunda.
Al iniciar el siguiente dÃa pasé de nuevo por donde él se encontraba y se dio la oportunidad, de poder hablar e intercambiar algunas ideas, pero ese chico de uniforme me fascinaba y sin proponérmelo se estaba metiendo en mi vida. Aún lo recuerdo como si fuera ayer, aquel primer beso que vino después de una cachetada (la cachetada si no se por qué se la di, creo que por tonto que no miraba que estaba muriendo porque me diera un beso)y asà transcurrieron unos dÃas maravillosos entre lluvias y las bromas de qué bueno que estaba el mango.
Pero como todo lo bueno un dÃa llega a un fin, una mañana llego y me dijo adiós. Regresó a la Academia (era su ultimo año en la academia militar) y ese dÃa sentà que parte de mi se acaba, y fue como un mes y medio que recibà una carta de él con procedencia desde Panamá, porque se encontraba en ese paÃs haciendo una pasantÃa de su ultimo año. Yo leà y leà una y mil veces esa carta y mientras se encontraba ahà me escribió tres veces más y al acercarse el
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El amor llegó tras el dolor
Empecé con un chico cuando aún tenÃa 14 años y mantuve con él una relación de más de dos años, en la que fui maltratada y vejada. Me sentÃa como un verdadero despojo. Por fin un dÃa tuve el valor de dejarlo y tras obtener una orden de alejamiento conseguà no volver a saber nada más de él en el plazo de unos meses.
Un tiempo después empecé con un chico, un amigo de un conocido. No es que el chaval me gustase, la verdad.. Simplemente me trataba bien y supongo que querÃa darme otra oportunidad a mi misma para aprender a amar.. o saber lo que era ser amada. Tras cuatro meses de relación la cosas comenzó a empeorar, no hacÃa más que mandarle mensajes cariñosos a otras chicas, e incluso algunos, subidos de tono.. que yo sepa, nunca llegó a hacer nada.. pero por lo que parecÃa, pretendÃa. La cosa es que en ese último mes me habÃa hecho Ãntima de su mejor amigo y mi pareja estaba empeñada en que lo dejaba por él. Pero no era asÃ. Supongo que en cierto modo sólo querÃa deshacerse de las culpas. Tras una semana de separación decidà volver con él.. para ser sincera, tengo miedo a estar sola.
El tiempo siguió pasando hasta que me volvà a dar cuenta que la cosa continuaba como habÃa ido siempre. Le pedà a una amiga que le mandase algún mensaje para tantearle, y efectivamente la cosa resultó como yo esperaba. Todo terminó.
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Mi mejor historia de amor
Era un dÃa de tantos, un veintitantos de junio. Yo viajé a nogales a visitar a mis tÃos, un domingo de regreso a casa como cualquier otro dÃa, compre mi boleto para las 4 p.m. subà al autobús y me acomode en mi asiento. Unos minutos después sube un despistado que tenia el asiento de enseguida, di una ojeada rápida, debo reconocer q algo me llamo la atención, no sé en qué momento él me dirigió la palabra y comenzamos una charla informal. Ya saben ¿A donde viajas? ¿Qué haces? ¿Cuál es tu nombre? Y blabla.
De pronto resultó que él habÃa estudiado en la misma universidad que yo y la misma licenciatura, asà q tenÃamos cosas en común. ConocÃamos a un par de maestros de la universidad y la plática se hizo mas amena. En la TV pasaban la peli del Código da Vinci, después supe q era su favorita. Yo estaba algo cansada, asà que me dormà y lo dejé hablando solo, creo jiji… Él vestÃa unos pantalones rotos en las rodillas y yo un pantalón corto a cuadros café y una blusa beige.
A unos 20 minutos para llegar a hermosillo, él me pidió mi msn, se lo dije y el se lo grabó de memoria porque no habÃa donde escribir. Al dÃa siguiente él me agrego y empezamos a conocernos un poco mas. En una ocasión me mando el significado de mi nombre, muy buen detalle. También me mando una invitación para visitar una página personal
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Los caminos diferentes del destino
Hola. Me llamo Blanca y ésta es mi historia.
Cuando tenÃa 11, me enamoré por primera vez del chavito más dulce y tierno. Bueno, ya se imaginarán, ¿no? Un amor inocente, que no conoce maldad, que es pura inocencia. Tal vez pensarán que a los 11 no se puede enamorar nadie pero déjenme decirles que están equivocados.
Él se llama Juan Antonio y desde el momento que me dio mi primer beso supe que él serÃa el amor de mi vida. Tiene unos ojos hermosos y el tiempo que pase a su lado fue maravilloso, fueron los momentos más hermosos de mi vida.
Por causas del destino, tuvimos que separarnos y yo no pude ni despedirme de él. Todo paso muy rápido. Me fui para los Estados Unidos, pero no podÃa dejar de pensar en él. Traté de llamarle tantas veces y nunca respondió mis llamadas me sentÃa tan mal, lo extrañaba cada vez más y lo único que querÃa era saber si estaba bien y escuchar su voz decirle que lo amaba.
Pasó el tiempo y yo empecé a salir con alguien y ese fue el peor error de mi vida. Estuve en esa relación por casi 5 años y fue una relación llena de abusos, maltratos y demás. Nunca dejé de amarlo, siempre pensaba en el. Hasta que un dÃa me avisaron que él también venia para acá y en ese momento mi vida se ilumino. Ya lo iba a tener más cerca a tan solo 7 horas
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La sorprendente historia de la consigna de la estación de Luxemburgo
A veces, las casualidades más inocentes son el comienzo de historias que marcan la vida de mucha gente. Asà le pasó a un amigo mÃo en un viaje a Luxemburgo, que le dejó marcado para siempre por un pequeño percance que sufrió en la consigna de la estación de ferrocarril.
Mi amigo vivÃa en una ciudad del este de Francia y, aburrido del largo invierno, decidió a finales del mes de febrero irse a ver a una amiga que estaba trabajando en Luxemburgo, sin tener en cuenta que aquella capital es posiblemente una de las más caras y aburridas de Europa. Le dio igual. En todos los paÃses habÃa cerveza y siempre saldrÃa alguna conversación interesante.
Los primeros dÃas del viaje transcurrieron con normalidad. Mi amigo recorrió Luxemburgo de arriba a abajo, hizo las correspondientes fotos, se dejó conducir como borrego por algún sitio turÃstico y tomaba cervezas con su amiga cuando podÃa. Alguna noche le sacaron de fiesta a tomar unas cervezas con algún grupo de conocidos, pero tampoco nada especial. Una de las chicas le habÃa llamado la atención, pero la cosa no pasó de media hora de conversación y sendas invitaciones a cervezas.
La chica en cuestión les acompañó el fin de semana durante una excursión y fue a dejarles en la estación de tren al dÃa siguiente cuando, hartos ya de aquel proyecto de ciudad, decidieron pasar los dos últimos dÃas del viaje en Bruselas, acompañados de otros amigos que vivÃan en la ciudad. Es ahÃ
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Este amor es puro y es lo mas lindo que puede haber
Espero que les guste mi historia. Todo empezó cuando yo tenÃa 18 años, yo casi no salÃa de mi ciudad. Es mas, no salÃa. Un dÃa mi familia fue al pueblo de mis padres. Para esto mi mamá y mi hermano el mayor fueron y después mi hermano dos años mayor que yo, ya que en esas fechas trabajábamos y después el se iba, pero se le ocurrió invitarme y me insistió, a lo cual yo acepte sin saber que ese viaje iba a cambiar mi vida.
Lo siguiente que paso fue que al llegar siempre me gusto el olor a pueblito, ya que en muchos años no avÃa ido. Mi mama siempre me llevaba, pero cuando yo estaba pequeño y lo recordé. Entonces nos fuimos con uno tÃos que tenÃamos, ya que llegamos de madrugada y asÃa mucho frÃo. Al amanecer mi hermano el mayor fue por nosotros y nos llevo donde estaban hospedados con mi tÃa. Llegué, me presentaron y conocà a mis primas. No avÃa tenido ningún barón, puro mujeres. Conocà a tres pero me decÃan de otra que yo tenÃa. Al llegar de la escuela no me la presentaron, pero me dijeron que era ella. Al verla no le hice caso, pues ya que no saludo ni nada. Mas tarde, esta haciendo su tarea, yo me acerque y le hable. Estuvimos conversando y yo no tenÃa ninguna mala intención, pero poco a poco me fue gustando su forma de ser y me gustaba su compañÃa. Me
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Mi novela, con un final no necesariamente feliz
Con 17 años nunca me habÃa enamorado, jamás habÃa tenido novio y mucho menos aun, nunca habÃa besado a un chico. Siempre creà en el amor verdadero, motivo por el cual, desde los 15 años, soñaba con conocer algún dÃa a la persona adecuada para compartir una bonita historia de amor. Digamos que más o menos esperaba lo que cualquier chica tonta e inocente querÃa… “A su prÃncipe azul”. Pero ese chico nunca llegaba. Ya estaba cansada de esperar. Era la única del grupo que jamás se habÃa enamorado. Un compañero del colegio me iba detrás, pero yo no estaba dispuesta a liarme con cualquiera, como me aconsejaban mis amigas. Yo no iba a besar a nadie  si no lo sentÃa, si no estaba enamorada. Siempre soñé que mi primer beso tenÃa que ser con alguien muy especial… pero pasaba el tiempo y ese alguien nunca llegaba. Empecé a pensar que habÃa algo malo en mÃ, y me comencé a rendir en la búsqueda de mi gran amor. CreÃa que jamás encontrarÃa a ese chico con el que tanto soñaba… hasta que apareció él, Bruno, el amor de mi vida.
Bruno era el alumno nuevo en el cole, venia de fuera. Es muy guapo, simpático y amable. Desde el primer instante que lo vi me enamore de el perdidamente, aunque me costó mucho darme cuenta de aquello. Verás, era como el “guaperas” de la clase, muchas de las chicas estaban locas por el y él a su vez parecÃa ser muy creÃdo.
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El destino quiso que nos volviéramos a ver
Bueno, mi historia es algo particular. Y se resume con decir: a los 8 años conocà al amor de mi vida. Claro esto era algo ilógico decirlo a los 8 años, pero hoy que tengo 16 todo tiene mas sentido.
Desde los 7 años conozco a un chico, el era ruso por cierto, hermoso, simpático, carilindo. El chico del cual cualquier chica se enamorarÃa con tan solo verlo cruzar la calle. Yo compartà muchas risas, juegos y charlas con el, pero el nunca supo que era la primera persona de la cual me habÃa enamorado. El tiempo paso, hasta que un 13 de abril fui con amigas a buscarlo a su casa, como de costumbre, cuando salen personas extrañas y nos dicen que los que vivÃan ahà ya se habÃan mudado.
Realmente hasta el dÃa de hoy me acuerdo esas palabras, ¿como? ¿Se habÃan mudado sin avisar? ¿HabrÃan regresado a Rusia? Y yo no tenÃa su teléfono, no existÃa celular ni MSN.
Tan solo tenÃa su nombre y una flor que aun guardo dentro de mi diario.
Yo solo seguà mi vida, nunca pero nunca me olvide de el. Pasaron muchos chicos, amores fugaces pero el siempre persistió.
Un dÃa, 6 años más tarde. Me agrega alguien a mi correo. Ese email, pude reconocerlo sin nunca antes haberlo escuchado nombrar, era su nombre. Un nombre único del cual jamás me voy a poder olvidar. Sà él era. Dice que un amigo de el me conocÃa y le paso mi correo.
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