Encontré el amor en el trabajo

Hace 3 años que ingresé como residente al hospital (R1 de Ortopedia y Traumatología). Recuerdo mi primer año, tenía tanto miedo de equivocarme, todo era nuevo y sabía que tenía muchísimas cosas por aprender, pero lo que nunca me imagine es que iba a enamorarme.

Nunca me había enamorado profundamente de nadie. Y para ser sincera, en mis años en la facultad de medicina solo pensaba en mis exámenes, y mis relaciones fracasaban porque no me dedicaba 100% a la pareja. Pero eso nunca fue algo que me preocupara.

Conocí mucha gente ese año, y entre ellos a Alex. Él era R4 por entonces. Me lo habré cruzado ese año un par de veces. Recuerdo cuando me ayudo con pacientes, cuando me explicó teoría de una cirugía (El traumatólogo opera mucho), cuando me consoló porque me desborde, lloré. Pero siempre como me trataba como una colega, ni siquiera como amiga. El ya tenía su grupo de amigos, de R4 obvio. Y también novia.

Al año siguiente, ya teníamos amigos en común. Y entonces, empezamos a hablar mas seguido, y nos hicimos muy amigos. Una noche, en una fiesta, sentí por primera vez que sentía algo por él, y fue porque me moría si él no asistía, y me morí de celos cuando bailaba con otras chicas. Ahí me dije: “Vane estas en problemas, Alex te mueve el piso”.

Me sentía una adolescente con mariposas en la panza, y odiaba eso. Intente averiguar por terceros que sentía por mi, pero solo me sentía peor, según él era linda, divertida, buena residente, etc. Pero intentar saber si le gustaba fue inútil.

Una noche estábamos estudiando en casa, y llame a un amigo. Use el plan celos. Acordado previamente con mi amigo empezamos a flirtear, delante de él. Y funcionó. Pero después llegue a la conclusión de que quizás solo le molestó porque estábamos estudiando. Decidí sacármelo de la cabeza, y dejar de comportarme con una niña.

Un día me espero a la salida de mi turno, en la calle frente al hospital y me dio una noticia fantástica: le habían asignado una cirugía muy difícil de rodilla. Y eso era muy bueno para su carrera. Me abrazó muy fuerte y luego, me miró fijo a los ojos muy cerca y me robo un beso. Fue nuestro primer beso, los dos vestidos con nuestros ambos azules. Yo sentí que tocaba el cielo.

Él me pidió perdón por el beso robado, dijo que quería terminar su gran día con broche de oro. Yo estaba paralizada, atiné a decir: “Guau”. Con cara de asombro. Al poco tiempo nos pusimos de novios y lo seguimos siendo hasta hoy.

Resulta que al principio cuando era R1 no le interesaba porque los R residentes mas adelantados, nos ven como los más tontitos digamos. Además el tenia novia. Pero luego cuando nos conocimos mejor, él empezó a quererme y a preguntar a mis ¨amigas¨ si tenia alguna chance, y ellas le dijeron que cero. Y por eso no se animaba a decirme nada. Bueno, a partir de eso sé diferenciar amigas de colegas envidiosas y mentirosas. Ellas sabían que me moría de amor.

En fin, lo importante es que mi relación es cada día más estable y ¡estamos pensando en casarnos el año que viene!

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