Me gustaría creer que estaremos juntos en el futuro

“Me gusta creer que en el fondo soy más que un amigo”

La verdad, dudaba mucho para empezar a escribir. Son tantas las ideas y recuerdos que todo me trae, que no soy quien para definir las mejores. Además quién es el resto para saber o para juzgar mi historia, quién es capaz de comprender lo que esta persona me ha hecho sentir. Pero dejare de alimentar mi ego y empezaré a contar mi historia.

Todo comenzó por casualidad. Se necesitaron seis casualidades para llegar a ella. Una tarde de invierno, cuando el ocio era más atractivo que los estudios, me convenció de entrar en una página de chat público. En dicha pagina conocí a una chica que me parecía interesante (he aquí la primera casualidad), así que empezamos a tratarnos. Con el tiempo, dicha chica me pidió abrir una página de red social (segunda casualidad), a lo cual accedí gustoso. Siempre he sido un bicho solitario, jamás me han gustado o gustaran las relaciones humanas si no llevan completa sinceridad y honestidad.

Una tarde publiqué una imagen con una canción de una banda que me gustaba, a la cual un chico- de la misma ciudad que la chica que mencione arriba- comentó. Digamos que, entre broma y broma, terminamos intercambiando correos para seguir en contacto. Ese día además de ganar a un amigo, gané un hermano (tercera casualidad).

Pasaron un par de semanas y este amigo me invito a unirme a un foro. Accedí porque realmente no tenía nada mejor que hacer. Era una comunidad pequeña apenas 30 ó 40 personas y en su mayoría todos amigos. Hay que decir que este chico es chileno, al igual que mi primera amiga. Pasados unos días, decidí abrir un tema de música, descubrí a una chica que tenia gustos muy parecidos a los míos, cosa que me encanto, ya que pocos comparten mis gustos, y sentía casualidad de hablar de ellos con alguien (cuarta casualidad).

En fin, a los días mi curiosidad por dicha chica hizo que le preguntara a mi amigo más de ella. Me comentó que si deseaba nos presentaba por MSN, y así fue. Para esto mi amigo agregó a una conversación con ella. Y viene nuestra quinta casualidad, mi amigo de la nada se desconecta y nos deja hablando a mí y a ella, cosa que hasta la fecha se lo agradezco.

Pasaron los meses y nos volvimos casi inseparables. En broma comentábamos: “Voy a la cama contigo y despierto charlando contigo”. Por esas fechas yo pasaba mucho tiempo con la música, tanto que inicie una banda con algunos amigos. Durante ese tiempo salía con una chica. Sin embargo, era una relación superficial. Con el tiempo yo me creí “enamorado”. Todo quedó en caos y me llevó a estar un año aislado del mundo. Esta fue la quinta casualidad y el punto de no retorno.

Durante este tiempo “Amy” siempre estaba ahí para tratar de sacarme un buen rato. Justo a un año de ello me entere que mi amigo de Chile y ella tenían una relación y que ella había decidido terminar toda relación con él, porque le lastimaba.

Mi admiración por ella creció día con día. Yo logré salir de mi cárcel de cristal y seguir mi vida, pero ella se había convertido en parte de ella. Grababa mis sesiones de ensayo para mostrárselas, tomaba fotos de todo lo que hacía… En fin, nuestra relación dejo de ser de simples amigos.

A los meses un amigo me invito a un concierto y yo personalmente no quería ir. Al final, Amy terminó por convencerme y fui, aún con miedo por encontrar a mi ex y sentir esa sensación de vacío. Se podría decir que esta fue la sexta y más importante casualidad.

Se dio que dicho grupo tocó una canción dedicada a una pareja que ese día cumplían tres años juntos, el líder de la banda antes de la canción dijo unas palabras que jamás olvidaré: “Habla de amor, exige tu amor, pero no comprende que ames a una mujer. Un amor tan grande que te ayuda a asumir que tu papel en todo esto no es otro que estar ahí, hasta el final, siéndole fiel, dándole tu vida, donde esté, noche y día, y aunque sabes que tu ser jamás la alcanzara, te da igual, pues con sólo saber que mañana la verás, te basta…”

Fue tal el impacto en mí que todo estaba claro. Esta chica no era simplemente mi amiga, era una persona con la que quería estar pese a cualquier cosa. Esa noche llegué a mi casa y le escribí. Su respuesta fue positiva e iniciamos una “relación”. Pero todo fue de mala en peor, hasta llegar al punto de quiebre.

A los meses era obvio que ni yo ni ella queríamos distanciarnos, pero por el bien de ambos ella lo hizo. Meses después, ella volvió con una actitud más apática hacia mí, supongo que yo aun sentía algo por ella y seguía aferrándome a una chispa de esperanza. Ella termino destrozándola diciendo que no era nada para ella, “sólo un amigo de internet, alguien que no es nada en mi vida”.

Decidí alejarme, dejar que el tiempo pasara, seguir en mi mentira de vida. Pasaron cerca de tres meses y ella me volvió a hablar, me pidió perdón y nuestra relación fue lo de antes. Desde ese día hasta la fecha somos “amigos”.

Me gusta creer que a futuro ella y yo estaremos juntos, pero eso es ser demasiado soñador, aunque ella se fijó en mi por serlo. Me gusta creer que en el fondo soy más que un amigo, y que algún día podre verla a los ojos y decirle esas dos palabras que me queman por dentro, pues estar atado por casi seis años a una persona o es demasiado patético o una tremenda casualidad.

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