Historia de amor a distancia

Todo comenzó cuando decidí hacer un viaje a un congreso de estudiantes de mi carrera. Quien diría que este viaje me iba a cambiar tanto la vida.

Estaba entusiasmada con el viaje, pues viajaría con mi mejor amiga. Habíamos decidido ir a las ponencias, hacer turismo y por las noches salir de fiesta. Era el primer día de viaje, estábamos en el terminal de buses para partir hacia Huaraz. Entonces vi a un chico muy lindo entrando ahí con dos de sus amigos. Me gustó mucho. Comenté con mi amiga que ojala también fuera al congreso de estudiantes. Recuerdo que cuando abordamos el bus volteé a verlo y me di cuenta que el también me miraba. Fue como amor a primera vista.

Luego de 8 horas de viaje llegamos a nuestro destino, ya había pasado la emoción del gusto y con el cansancio solo quería llegar a mi hotel y descansar un poco para luego ir al congreso. Así transcurrió el día, entre el congreso y conocer un poco la nueva ciudad.

Por la noche era la fiesta de bienvenida y es increíble como las coincidencias de la vida se van dando si el destino así lo quiere. Estábamos ahí bailando, tomando algo con otros compañeros más y realmente no sé porque me quede sola. En un momento, mis amigas desaparecieron y al cabo de unos minutos una de ellas vino, me cogió y me dijo “Ven, estamos por allá”.

Grandísima fue mi sorpresa que al grupo al cual me llevo era el grupo de José Manuel, así se llamaba, el chico con el cual había cruzado miradas en el terminal. Empecé bailando con su amigo Gonzalo, pero realmente yo moría por bailar con él. En un momento Gonzalo se fue y Jose Manuel me estiro la mano para bailar, ahí empezó nuestra historia. Bailamos toda la noche, hablamos, nos reímos en exceso y ahí me di cuenta de lo segundo. También fue amor a primera risa, y que bonito se sentía.

Transcurrió así la noche. Era ya bastante tarde, ya pasadas las 3 am y decidimos ir a bailar a una discoteca de la ciudad. Estábamos saliendo él y sus dos amigos y yo y una amiga mas, cuando ya estábamos subiendo al taxi. Gonzalo, su amigo, empezó a discutir con personas que estaban por la puerta y empezó a pelear, entonces Jose Manuel bajó del taxi y me dijo que lo esperara, pero para esto mi amiga se puso bastante nerviosa y estaba un poco asustada, así que cerró la puerta e hizo que el taxista nos llevara a nuestro hotel.

Infortunadamente, y con lo entretenido de la conversación, Jose Manuel y yo no habíamos intercambiado números de celular, y no tenía como ubicarlo, ni el a mí. Al día siguiente desde que desperté solo tenía en la cabeza “como no tengo su número, como no tengo su número”. El no salía de mi cabeza y sólo esperaba cruzármelo en el congreso para volver a verlo.

El día transcurrió y no sabía nada de él, hasta que por la noche una de mis amigas me dice voltea. Volteo y era él en la plaza de la ciudad. Nos vimos, estaba completamente feliz y emocionada, hablamos un poco y me pidió lo que yo tanto quería, mi número de celular.

Esa noche me llamo para ver que haríamos, me hablaba bonito, me trataba bonito y lo mejor es que yo notaba cada palabra sincera. Esa noche por cosas de la vida no nos vimos.

Al día siguiente hablamos bastante, me llamaba a toda hora y decidimos vernos en la noche en otra fiesta que había del congreso. Esa noche me arregle bellísima para verlo, ya estábamos en la discoteca y no lo veía, pequeño detalle que olvide contar, él no tenía celular. El primer día en Huaraz lo perdió, entonces para mí era imposible ubicarlo. Estuve dando unas vueltas con mis amigas por la discoteca y no lo encontraba, en eso mi amiga me dice: Allá esta tu crespo, se dirigía hacia el baño, lo seguí y cuando salía, “¡oh coincidencia!”, nos encontramos.

Estuvimos juntos toda la noche, fue ahí que nos dimos nuestro primer beso. Era increíble el tipo de conexión que teníamos, con él podía ser yo completamente, todo fluía con tanta naturalidad.

De ahí en adelante nos comportamos como enamorados todo el tiempo. Salíamos y caminábamos de la mano, nos besábamos, era increíble cada momento con él.

Así transcurrió la semana juntos. Fue sin duda la mejor semana de mi vida, al lado de un desconocido que sentía conocía toda la vida. Y fue así que llego el último día, ese que no quería que llegara para no alejarme de él. Estuvimos juntos toda la noche entre risas, platicas, besos y mirando el amanecer juntos. Me dejó en mi hotel y prometió ir a despedirme al terminal de buses. Mi bus partía a la 1 pm. Estuve esperando hasta que el bus partió y él nunca llegó. Ahí dije “Bueno, fue mi amor de verano” entre comillas, porque estábamos en una ciudad en la cual no hay playa y la temperatura oscilaba entre 4° y 10°, entonces sería más correcto poner que era mi “amor del nevado”.

Llegue a mi destino, descansé y cuando menos lo esperaba al día siguiente recibí una llamada suya. Era él disculpándose por no haber llegado y en realidad lo entendí, era algo que escapaba de sus manos. Había sido una historia corta pero llena de sentimiento. No esperaba que durara más porque yo siempre fui incrédula de las relaciones a distancia, para mí era algo imposible, lo había repetido en mi cabeza hasta el cansancio, qué equivocada estaba.

Ya en mi ciudad, él no salía de mi cabeza. Lo pensaba cada segundo, pero ya casi dos semanas del viaje y ni rastro de él. Fue así que una tarde cualquiera recibí una llamada. Yo no conocía el número, contesté y qué gran sorpresa, era él. Hablamos como siempre un montón y como si nos conociéramos toda la vida, decidimos agregarnos a Facebook.

Empezamos a hablar regularmente, casi diario entre conversaciones de Facebook y llamadas. Era oficial, él no salía de mis pensamientos, estaba en mi cabeza cada segundo del día. Un día hablando y hablando, decidimos arriesgarnos, hacerlo oficial y tener una relación seria, un amor-a-distancia. Iba a ser difícil, pero no imposible. El imposible se había borrado de mi vocabulario conociéndolo y mis sentimientos crecían y no podía dejar de hacerlo mío cuando era el hombre más maravilloso que había conocido.

Estamos juntos desde el 15 de Octubre y lo he llegado a conocer tanto y cada día que lo conozco más lo quiero más y más. Es un hombre increíble, como nunca había conocido otro.

Nos hemos vuelto a ver dos veces más. Él vino para pasar año nuevo juntos y fue increíble y luego viajé yo y fue muchísimo mejor.

Pasa el tiempo y nos va muy bien, nos queremos demasiado. Increíblemente, yo he llegado a amarlo. Aún no se lo he dicho y aunque no lo crean es increíble cómo no tienes a alguien físicamente, pero te hace sentir con cientos de kilómetros de distancia como nadie nunca pudo con su presencia. La distancia es un inconveniente que con el tiempo se soluciona. Ya tenemos planes de terminar la carrera y juntarnos. Soy realmente feliz sintiendo a alguien que no puede separarse de mí, ni así estuviera en la luna, y como alguna vez se lo dije es la persona perfecta en la distancia equivocada.

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4 Responses to “Historia de amor a distancia”

  1. Linda historia, ahora mismo me está pasando algo parecido cuando fui de viaje a buenos aires, conocí un colombiano que esta viviendo hace tiempo allá y ahora nos estamos hablando. .escribiendo y viene para semana santa ahora. Espero verlo.. fueron 3 dias nomas que estuvimos juntos, pero creo que fue una conexión muy especial..

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