Me rechazó, pero sigo teniendo esperanzas

Era un viernes 18 de mayo y yo estaba en la escuela. Mi amigo tenía una aventura amorosa con su amiga que estaba engañando a su novio. Él la ama y ella también lo ama. Entre unos amigos y yo les forzamos a darse un beso, ellos se lo dieron. De pronto llegó mi amiga, cuando de repente, de la nada empecé a sentir algo por ella, pero solo era un gusto. No le di mucha importancia y le dije lo que yo sentía tratando de quitarla de sus amigas. Ella me rechazó y me dijo “sólo amigos”. Yo no me sentí mal, pero ese mismo día -en la tarde-noche- sentí mariposas, águilas, halcones en mi estómago, me temblaban mucho las piernas y sentía cosquilleos en mi corazón, era amor.

Al día del lunes 21 de mayo le dije con más ganas lo que sentía por ella, le dije que no podía seguir como su amigo, que quería algo más. Ella lo pensó, me iba a decir su respuesta, pero los entrometidos jamás faltan. Todos mis compañeros se burlaban como si fuera primaria. Ella me dijo que después me decía. Desde ese momento hasta la hora de salida me sentí muy nervioso. Después (en la salida) le volví a preguntar. Ella me respondió “mañana lo sabrás, déjame pensarlo”. Luego de eso sentí amor hacia mí, todo el día me hacía ilusiones de darle un beso, tomarla de la mano, abrazarla, que le dijera cuanto la amaba.

Ya era de mañana (martes 22 de mayo) y las ilusiones de la respuesta asertiva me gustaban más y más. A la hora del receso la llamé. Estaba ilusionado de esa chica cuando de pronto ella me dice “Lo siento, no estoy lista, algún día llegará una mujer para ti, solo quiero ser tu amiga”.

Al escuchar esas palabras sentí que moría lentamente. Mi corazón se quemaba vivo y tenía ganas de llorar, pero no lo hice y la abracé muy fuerte, quería sentir sus brazos calentitos como cobijas que me cubrían. Le dije que estaba bien, que solo amigos.

Al llegar a mi casa lloré como nunca lo había hecho, pensando en ella y el porque me dijo que no casi me deprime pero en eso pensé “Porque estoy sufriendo si yo no creía en el amor, que me está pasando, me estoy volviendo loco”. Después la vi en mi imaginación y yo me preguntaba qué le habría pasado, por qué se sentía así. Entonces me hacía ilusiones de ella, pero después decidí estar con ella en todo lo que necesitara, apoyarla, hacerle compañía, ser el mejor amigo para ella. Nunca olvidaré ese primero y último abrazo que nos dimos después de lo que me dijo.

Hasta la fecha no la puedo sacar de mi cabeza, porque mi corazón no me lo permite y aún sigo con la esperanza de estar con ella, tomarla de la mano, salir a pasear, besarla en los labios, decirle cuanto la amo, porque aun del rechazo, sigo ilusionado.

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