Nunca me rendiré

Hace dos años me gusta el mismo chico. Todo comenzó así:

Un día yo estaba jugando con mi sobrino Esteban a la pelota. Yo sólo tenía 12 años, faltaba un mes y días para cumplir 13. Esteban tiro la pelota a la cancha y yo fui a buscarla y ahí estaba un amigo y el chico más hermoso que he visto. Creo que fue amor a primera vista. Bastián, mi amigo me lo presentó. Su nombre era Fabián, tenía mi edad.

Ahí lo saludé y me corrió la cara para darme un beso. Bastián nos miró y nos dijo de que Fabián era mi príncipe azul y que yo era su princesa. Los dos nos miramos y reímos.

De ese instante que sigue en mi cabeza, lo mire todo el rato que jugó a la pelota. Los días pasaban y más me gustaba, pero algo había en él que tanto miraba a mi hermana, aunque no le di mucha importancia.

El 20 de septiembre se accidentó y no lo vi durante meses. Tan solo hablaba por Internet con él, pero no era lo mismo. Cuando hablábamos por Internet era algo que sentía por él, eran como indirectas de las dos partes.

Cuando salió, traté de ponerme lo más bella posible para que el me viera, pero nada, solo jugaba y se fijaba en mi hermana Martina que es mayor dos años que yo. Un poco triste trate de acercarme a él.

Estuvo bastante tiempo sin salir ni conectarse, pero me enteré que estaba en la playa. Cuando regreso al barrio donde vivimos era todo algo maravilloso.

A los días estaba de cumpleaños Martina. Cumplía 15 años y estuve toda la noche bailando con él, románticas y el vals. Y mi hermana bailando con Bastián que en ese entonces eran pareja.

Era todo tan perfecto, hasta que Martina termino con Bastián. Desde ahí Fabián solo estaba con ella, me dejo de lado, ya ni se acordaba de nuestra historia. A los meses me entere que mi hermana sentía algo por él y creo que eso fue un dolor súper grande.

En enero del 2012 me declaré, le dije todo lo que sentía por él, aunque le dije que quería que la amistad no cambiara. Creo que la “amistad” que había en los dos desapareció.

Al próximo mes él conoció a una chica llamada Camila y se enamoró de ella. Al enterarme me partió el corazón en mil pedazos, pero muy fuerte dije “Que todo le salga bien”

Ahí comencé a hablar por Internet con el primo de mi amiga. Su nombre era Luciano. Él era tierno, romántico… Me trataba súper bien y creo que comencé a sentir algo por él.

Después se enteró que yo quería a otra persona, a Fabián, y dejamos de hablar. Pero luego olvide a Luciano, fue solo un chico.

Ahora lucho para que Fabián me quiera, pero no se puede. Aunque nunca, jamás me rendiré.

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One Response to “Nunca me rendiré”

  1. estúpida….sin ofenser….es que encesrio, lucha por tus sueños, por lo que te va a llevar a algo, no sufras por una persona es algo muy insignificante en comparación a todo lo que puedes obtener en tu vida si luchas por algo que realmente valga la pena, sigue adelante niña, trazate metas y no sufras por chicos 🙂

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