Mi vida sin tu amor

¡Mas de dos meses ya! ¿Quién iba a decir, no? Te comento que por aquí la cosa va demasiado normal. Y sabes lo que es normal.

El viento se ha empezado a adueñar de las mañanas, de las cuales muy pocas vivo. La siesta casi igual, con el amigo posándose allá arriba de vez en cuando pero ya sin chamuscar, obvio. Es mas, necesitamos a veces de ello. Los atardeceres que no se hacen esperar pero que, a la vez, empiezan a irse cada día mas rápido. Como una necesidad. Raro pero real. La noche llegando sin pena ni gloria como siempre para esta época, contraria a las otras en las que no esperamos nunca el alba. Mi colcha no abriga nada, y se que no es culpa de ella. Mi guitarra me acompaña por suerte. Me sale una buena voz de vez en cuando… En fin, todo lo más normal que uno pueda imaginarse.

Sigo viviendo el día a día, con mucho por qué luchar pero sin fuerzas casi. Pero ese mucho sabes lo mucho que es. Tan mucho que es casi todo. Todo con un espacio chiquito para otro poquito. La razón de todo esto, la razón de todo aquello, de todo.

Estoy sobreviviendo en este habitáculo casi prestado diría. Los de Gran Hermano son los Ingalls a comparación. Pero por suerte hay cariño, el que gracias a Dios no me falta. De todas maneras, creo que no alcanza. No juzgo, mas no se me puede dar. Más no puedo pedir. Estoy agradecido.

Hoy no estas. O no estoy yo gordila, pero te sigo sintiendo. Algo me dice que me piensas. Que me sientes. No se, capaz que ya has tenido el suficiente tiempo para olvidarme. Para pasar a ser la nada misma en tu vida. No se. No se si quiero saber si estas con Él o no. No se nada.

Lo que si se es que lo nuestro fue aquello que no volverá a ser. Eso que para mi fue algo que iba mas allá de lo normal. Un amor que sobrepasaba lo rosa. Ese amor que me has dado vos…no se, inexplicable. Jamás nadie me lo va a volver a dar. Te has entregado y jugado entera de la forma que nadie se puede imaginar. Gordila: solo Dios sabe porque nos ha separado. Gordila: te sigo amando con toda el alma, pero vos sabes que todo en la vida no se puede y sabes a que me refiero.

Lo mas probable es que no leas estas palabras, pero igual quiero desearte lo mejor para tu vida. Te mereces más que nadie ser feliz. Más que nadie. Lo de mi tatuaje sigue en pie de aquella vez y apenas tenga unos pesos me lo hago. Aunque se que mereces mas que eso, pero lo hago mas que nada porque lo siento.

No se hasta que día te voy a amar, pero por día le pido a Dios que te borre de mi cabeza.

Gordila: siempre me has dicho que vos me amabas mas y que a veces sentías que yo a vos nada. Cuan equivocada estabas. O estas. No se. Igual sigo con el proyecto de inventar la maquina para medir el amor y comprobar algún día nuestros sentimientos.

Que seas feliz. Te amo y no tienes idea lo que te extraño.

Tu gordo.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *