Todo cambia con la distancia

El 18 de febrero del 2012 salí con una amiga a una fiesta donde conocí nuevas personas. Salimos a la discoteca y allí había un chico que me llamó la atención desde que lo vi. Sin querer chocamos miradas pues cada vez que me invitaba a bailar por una u otra razón no pudimos bailar, solo hasta el final, y fue entonces cuando mi padre me llamo al celular para decirme que debía regresar a la casa. Él y otro amigo fueron a llevarnos y nos dimos nuestros datos para seguir en contacto.

Resulta que al otro día empezamos una conversación por Facebook, nos empezamos a conocer y ya hasta se había hecho costumbre hablar todos los días desde que llegaba de la universidad hasta la noche, hora de dormir.

Un día decidimos encontrarnos en un parque pues el se extravió y no pudo llegar puesto que no era de la ciudad. Lo llamé a casa de su madre y ella no sabía dónde se encontraba y cinco minutos después llega a su casa preguntándole a su madre si yo había llamado, vuelve y sale al parque -pues yo ya me había ido- y más tarde me llama a mi casa para decirme lo sucedido. Posponemos la cita para el próximo sábado, pues ese día casi ya no podíamos vernos, ya que tuve que salir. En la noche me invitó para el parque, donde por fin nos pudimos juntar hablamos. Nos reímos y al finar me robó un beso y me preguntó: “¿Quieres ser mi novia?” Yo le dije que no y bajó la cabeza y luego yo lo miré y le dije en voz alta que sí quería ser su novia.

Llegando a la casa, él me llama y nos ponemos hablar. Fue súper especial, pues al otro día el se lo comenta a mi amiga y ella no estuvo de acuerdo. Me llamó a la casa y me dijo que no podía creer que yo era novia de él, pues él le había insinuado algunas cosas a ella. Pero luego lo discutimos y decidimos estar juntos.

Todo era perfecto, era el hombre que cualquier mujer querría tener a su lado, me hacía sentir la mujer más amada de este mundo, pero dos meses después me dio la noticia de que se tenía que ir para su ciudad. Desde ese día, mi vida empezó a cambiar. Nuestra despedida fue en mi casa. Lloramos y fue difícil, pero quedamos que vendría cada 15 días a visitarme.

Pasan más de 20 días y aun no puede venir puesto a que tenía problemas en el trabajo. Luego de un mes por fin vino, la pasamos increíble, pero al otro día tenía que irse. Pasaron 15 días y para el día de las madres vino a visitar a su madre y a la mía. Le compró su regalo con una nota bien linda y ese día la pasamos súper con su familia y sus hermanos que tenían mucho tiempo que no se reunían todos en familia. Pasó ese día y nunca más lo volví a ver.

Desde el primer día que él se fue no había un día en que no habláramos por teléfono. A pesar de la distancia, todo era hermoso. Pero luego pasó mi cumpleaños y me prometió que estaría allí ese día tan especial para mí, pero no fue así. Pasaron dos meses más. Aunque estábamos en contante comunicación y yo aun sentía ese amor inmenso hacia él, era difícil puesto que estamos distanciados y conforme iba pasando el tiempo lo sentía mas y mas distante de mi y no necesariamente por la distancia.

El 7 de octubre del 2012 fue su cumpleaños y en el trabajo le iban a dar 2 días libres por su cumpleaños y prometió venir al otro día de su cumpleaños y pasaría 3 días junto a mí. Yo estaba feliz porque lo volvería a ver después de cuatro meses, pero no vino. Yo, por la rabia y el orgullo, no lo llame y él tampoco me llamó para explicarme qué había pasado.

Yo, por supuesto, pienso olvidarme de él porqué si él no poner de su parte para estar con la persona que supuestamente ama, entonces ya no quiero seguir sufriendo por un amor a distancia.

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