Una historia con dolor

“Quiero preguntarle al destino por qué nos toca estar siempre juntos”

Hola. Mi historia la voy empezar como un cuento.

Había una vez dos bebés que nacieron en el mismo año, pero en diferente mes. Sus familias eran parecidas. Al crecer, estos dos bebes ingresaron al preescolar. Diferentes, pero sin darnos cuenta el destino tenia predestinado conocernos. Al igual sin darnos cuenta estudiamos en la misma primaria.

Al terminar la primaria cada quien siguió su camino. Al entrar a la secundaria nos toco juntos en el mismo grupo, sin embargo, él muy pronto se hizo novio de una de mi mismo salón. Después de días terminaron. En ese entonces no me interesaba.

Concluimos nuestro primer año escolar. Al iniciar el curso en segundo año nos fue más o menos. Yo tuve un problema con las que decían ser mis amigas. Desde ahí no me hablaban y se portaban mal conmigo, así que me aislé. Después, a medio año, transfirieron a un chavo que venía de la ciudad de México. Ese chavo se empezó a juntar con una compañera de mi salón que en ese entonces yo me juntaba con ella.

El chavo que les hablé del principio me empezó a interesar a finales del segundo curso. Sonará algo cursi, pero yo me enamoré perdidamente de él; bueno y para ese tiempo al otro chavo del DF creo que también le gustaba alguien del salón.

Ya en nuestro último año de secundaria el profesor nos puso a realizar una dinámica esta se trataba de hacer preguntas personales y vaya preguntas, dos seguiditas, a mí: “¿Te gusta alguien? ¿Tienes novio?” Genial, ¿no? Bueno, sí me gustaba alguien pero por miedo dije que no, claro, y después de eso a quien yo le gustaba le preguntan lo mismo y qué creen qué contestó: “No lo voy a decir” y todos “¿Por qué? Ya, dilo, anda. Es que ya dijo que nadie le gustaba”. En ese momento me enteré que yo le gustaba. Días después te la están quitando. A veces pienso que si en verdad le gustaba hubiera luchado por mi corazón; sin embargo no lo hizo.

Al otro chico le gustaba otra chica, pero siempre he querido hacer una pregunta al destino, claro, si pudiera contestarme ¿Por qué siempre nos toca estar juntos? Una vez nos eligieron para bailar y como yo soy muy tímida, no quería bailar y entonces llego mi salvación: una de mis compañeras quería bailar, así que cambiamos el lugar y listo. La otra vez fue cuando fuimos a sacar las fichas para el ingreso a preparatoria. Ese día los dos faltamos a la escuela, creo que fuimos los únicos.

Después de eso vinieron los ensayos para la clausura, la foto grupal, el examen de ingreso -a ustedes no les quiero mentir pero tal vez yo si me había encariñado con Josué- aunque no me hablara y si me dolió pensar no verlo más.

Sin embargo ya lo pude ver dos veces: una con su mamá y la otra en una carrera atlética, la cual organizo una organización llamada CUMA (Ciudadanos Unidos por el Medio Ambiente) en la cual ayudó a organizar el evento mi papá.

Ahora estoy en cuarto semestre y sigo enamorada del mismo chico. Claro, él va en la misma prepa que yo. Sin embargo, sólo lo puedo tener como un viejo compañero de la secundaria, ya que el problema que tuve con mis ex compañeras fue que yo las invite a mi cumpleaños. Sin embargo, las que vinieron estaban hablando mal de una a la que consideraba mi amiga desde el preescolar, pero no me di cuenta que no era ya mi amiga, pues la otra chava que vino a mi cumple le contó a la otra chava que yo hablaba a espaldas de ella y para hacerme quedar peor se lo dijo en la casa del chavo que aun sigue gustándome.

A veces pienso en cuanto desearía volver el tiempo y no haberlas invitado a mí cumple y poder invitado a GNA a mis quince años, y tal vez ahorita seria su mejor amiga o algo más.

Nunca vas a tener mejores amigos o amigas. Tus mejores amigos son los miembros de tu familia y tus mascotas.

Artículos relacionados

One Response to “Una historia con dolor”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *